León recibirá el próximo lunes, 26 de enero, una de las diez unidades del Trenhotel con las que cuenta Renfe, compradas recientemente, para enlazar con Barcelona en sólo ocho horas y veinte minutos, muy por debajo de las casi once horas que tarda el Estrella de Galicia en alcanzar la Ciudad Condal, gracias a que aprovecha la vía de alta velocidad a partir de Zaragoza.
La llegada del nuevo material de la compañía ferroviaria tejerá también mejoras en el servicio que presta la operadora en Palencia y Burgos, donde efectuará parada el convoy de última generación, que conectará a diario las ciudades de Vigo y A Coruña con Barcelona, y beneficiará, además, a las estaciones intermedias de las comunidades de Cataluña, Aragón, La Rioja y Castilla y León.
El noroeste y el este estarán, por tanto, más cerca. El nuevo Trenhotel, que ayer efectuó una parada técnica en la ciudad, es capaz de alcanzar una velocidad de 220 kilómetros a la hora, ofrece 348 plazas, repartidas en cabinas de gran clase, con cama, televisión, aseo y ducha, o en asientos superreclinables de gran confort, con espacio suficiente para estirar las piernas sin presionar la comodidad del resto de pasajeros. El vehículo lo completan un vagón cafetería y el coche restaurante, donde se puede cenar a la carta. Las personas con movilidad reducida disponen de un espacio adaptado a sus circunstancias, con un baño amplio que está adecuado a la normativa vigente.
¿Y el precio?, pues según la tarifa. El billete desde la terminal de la calle Astorga tiene una tasa general de 85,50 euros si el viaje se realiza sentado, 114,60 en compartimento doble y 174,70 en habitación individual, si bien estos son algo más caros si la reserva se hace para un vagón de gran confort.
La mejora del servicio que presta Renfe en León recoge un incremento en los costes cercano al 30 por ciento en este tipo de trenes, que enarbolan la comodidad del pasajero como principal seña de identidad.
No obstante, el billete puede comprarse por sólo 34,20 euros a través de la tarifa Web, que lleva una reducción del 60 por ciento, pero para esto hay que armarse de paciencia, tener suerte y adquirir el billete al menos con quince días de antelación. Aún así la tarea no es fácil. La fuerte demanda deja pocos asientos libres.