Ryanair desató ayer un furioso debate en Reino Unido al conocerse la última idea de su consejero delegado, Michael O’Leary: cobrar a los pasajeros por utilizar el servicio en los aviones de la compañía.
En una entrevista en la BBC, O’Leary reveló que está pensando en exigir una libra (1,15 euros al cambio actual) por acceder al baño en los aviones de Ryanair, dentro de su estrategia de captar nuevas vías de ingresos.
En los últimos años, la aerolínea ha empezado a pedir dinero por facturar las maletas, por embarcar con prioridad frente el resto de pasajeros, por subir más de una bolsa al avión, por pagar con tarjeta de crédito los billetes y por la comida y bebida que se sirve a bordo. También va a cobrar en marzo por el uso del teléfono móvil en los vuelos.
“Un asunto que estudiamos en el pasado y estamos mirando de nuevo es la posibilidad de poner una máquina de monedas en la puerta del retrete, de tal modo que la gente tendría que gastar una libra para mear”, dijo O’Leary a la BBC, con su habitual estilo provocativo y directo.
El directivo afirmó que algunas estaciones de tren ya cobran por usar los baños, y defendió ese cargo porque todo el mundo que viaja en Ryanair lleva más de una libra en el bolsillo.
O’Leary justificó su idea en que “Ryanair siempre está buscando nuevas fuentes de ingresos discrecionales para poder rebajar las tarifas de los vuelos”. En el último trimestre de 2008, el 22% de los ingresos de la aerolínea se originó por servicios complementarios.
La intención de cobrar por el uso del retrete provocó ayer discusiones en los blogs de Internet. El regulador de la aviación británico tuvo que aclarar que esa medida sería legal porque los aviones no están obligados a tener baño. Y algunos usuarios empezaron a buscar fórmulas para evitar el nuevo cargo. Uno dijo que la medida no le importa, “siempre que dejen subir al avión con una botella de zumo vacía”.