La propiedad conjunta de los aeropuertos de Heathrow, Gatwick y Stansted por BAA, participada por el grupo español Ferrovial, puede ‘impedir, limitar o distorsionar la competencia’, según la Autoridad de la Aviación Civil británica (CAA, en sus siglas inglesas).
En respuesta a una consulta de la de la Comisión sobre Competencia, la CAA dijo hoy en un comunicado que la evidencia recogida de los aeródromos regionales y de los no regulados de Londres ‘indica que los aeropuertos pueden competir y compiten por las aerolíneas y los pasajeros y esa competencia puede reportarles importantes beneficios a los pasajeros’.
‘La CAA ha llegado también a la conclusión de que la regulación económica en general no ha tenido un efecto adverso sobre la competencia, sino que ha servido más para mitigar los efectos adversos del poder del mercado, incluida la propiedad conjunta de los aeropuertos del sureste (de Inglaterra) de BAA’.
La CAA ha regulado en concreto esos aeródromos por separado, impidiendo así los ’subsidios cruzados entre los propios aeropuertos y las distorsiones de la competencia entre los aeropuertos de BAA y los no regulados’.
Según el director de Regulación Económica, Harry Bush, citado en el comunicado, ‘BAA goza de una posición muy fuerte en el mercado aeroportuario británico ya que posee varios aeropuertos próximos de los que podría esperarse en grados distintos que compitiesen entre sí por aerolíneas y pasajeros’.
‘En ausencia de una mayor competencia en Londres, se ha confiado más en los reguladores para decidir las tarifas de los aeropuertos y guiar sus inversiones en capacidad y calidad de los servicios que prestan’, explica Bush.
‘La regulación económica ha reportado beneficios, afirma Bush, quien agrega que, sin embargo, es oportuno ‘hacerse la pregunta de si una mayor competencia serviría mejor a los consumidores’.
‘Debe ser la Comisión de la Competencia la que estudie ahora cómo pueden remediarse mejor los efectos adversos identificados’, afirma el director de Rwegulación Económica.
