El futuro de la que fuera compañía aérea de bandera de Italia es incierto. La aerolínea se encuentra en plena crisis y las esperanzas de conseguir salir a flote parecen cada vez más lejanas, especialmente después de que Air France-KLM, uno de sus novios más persistentes, abandonara ayer la mesa de negociaciones en la que buscaba un acuerdo con los sindicatos para hacerse con el control de la compañía.
Tras este último episodio, que ha provocado la renuncia del presidente de la compañía, Maurizio Prato, el Ejecutivo italiano ha salido al rescate de la aerolínea: se ha comprometido este jueves a "garantizar la necesaria continuidad de la gestión" de Alitalia. Su consejo de administración inició esta mañana una reunión para analizar la situación que se pronostica especialmente difícil, dada la falta de liquidez y las serias amenazas de quiebra que se ciernen sobre Alitalia.
El Gobierno asegura la continuidad de la empresa.
El Ministerio de Economía y Finanzas pidió al consejo de administración que asegure la continuidad de la empresa. Éste se reunirá hoy y no se descarta que presente su dimisión en bloque, mientras es posible que se convoque un Consejo de Ministros de urgencia para estudiar la delicada situación. .Por su parte, la dirección de Alitalia ha convocado para mañana a las 11.00 horas a los nueves sindicatos de la compañía -CISL, CGIL, UIL, UGL, UP, AVIA, ANPAC, ANPAV y SDL- para mantener una reunión urgente.
Todo ello se produce además a diez días de las elecciones generales que se celebrarán en Italia el 13 y 14 próximos, y en cuya campaña electoral la privatización de Alitalia ha ocupado mucho espacio.
Mientras, los títulos de Alitalia siguen suspendidos en la Bolsa de Milán y no volverán a cotizar hasta que la aerolínea no emita un comunicado, al finalizar el consejo de administración. En lo que va de año, el valor de sus acciones de la compañía de bandera italiana ha caído un 29,07%. No obstante, las acciones de Air France-KLM registraban a las 13.43 horas un incremento del 3,12% hasta 19,50 euros.
¿Una solución italiana?
Ahora, uno de los horizontes es que Alitalia pase bajo administración especial y otra es esperar a ver si se materializa el prometido grupo de empresarios italianos dispuestos a comprarla, del que durante estos días ha hablado con insistencia el líder del conservador Pueblo de la Libertad (PDL), Silvio Berlusconi.
El diario económico Il Sole 24 Ore, que destaca el "riesgo de insolvencia de la compañía", considera que puede excluirse que el consejo de administración de Alitalia pida hoy a los tribunales el nombramiento de un administrador extraordinario. El ministro en funciones de Economía, Tommaso Padoa Schioppa, habló precisamente ayer ante varias comisiones de la Cámara de Diputados sobre la hipótesis de la administración especial si las negociaciones con los franco-holandeses no se materializaban.
En el caso de nombrar un administrador especial, el ministro advirtió de que se producirían "iniciativas de reestructuración inmediatas" y hay "motivos fundados" para considerar que serían "bastante más radicales que las propuestas" por de Air France-KLM. El ministro recordó a los parlamentarios que la oferta de los franceses era la única sobre la mesa y que no veía otra alternativa.
Sin embargo, según el candidato a presidente del gobierno por el PDL sí que existiría, bajo la forma de un grupo de empresarios italianos dispuestos a sacar de Alitalia de atolladero, pero del que aún no se conoce ningún nombre. Berlusconi, de siempre opuesto a la opción Air France-KLM, aseguró hoy en una entrevista con el diario Libero que el interés de los empresarios nacionales es "realmente alto".
¿De quién es la culpa?
El presidente del Gobierno en funciones, Romano Prodi, que participa en Bucarest en la cumbre de la OTAN, señaló anoche, citado por medios locales, que romper las negociaciones había sido "un gran error", porque había una perspectiva "seria y concreta". Además, consideró que los sindicatos tienen que "asumir su responsabilidad" por lo sucedido.
A medida que pasan las horas, aumenta la intensidad del debate sobre si la culpa de la situación es de los sindicatos, de los dirigentes de Alitalia o del principal candidato del centro-derecha, Silvio Berlusconi, por insistir en la inconveniencia de dejar la compañía de bandera italiana en manos francesas. Tanto es así, que el ministro de Infraestructuras, Antonio Di Pietro, consideró que las autoridades de control y los jueces deberían ahora valorar la "irresponsabilidad del comportamiento de Berlusconi".
‘Il Cavaliere’, por su parte, volvió a hacer un llamamiento al "orgullo de los empresarios italianos" para salvar la compañía de bandera italiana, mientras que el Gobierno prefirió no descartar todavía un posible retorno de Air France-KLM a la mesa de las negociaciones.